Las galerías de arte de Mallorca presentan cada otoño las novedades que protagonizarán la nueva temporada. El día señalado, ése que da el pistoletazo de salida a la actualidad, es siempre la Nit de l'Art, que en 2007 se celebra el 20 de septiembre. Sin embargo, dos acontecimientos potenciarán este año el ambiente artístico isleño: la primera edición de Art Cologne Palma y la feria Jam Art. La primera contará con un elenco de artistas consagrados y, la segunda, apostará claramente por las nuevas promesas.
De esta manera, Mallorca podrá conocer en septiembre el presente del arte contemporáneo y, a su vez, el futuro. El mañana se dará cita en Jam Art, evento que surgió tras hacerse público que Palma acogería la filial de Art Cologne, uno de los acontecimientos a nivel artístico más importantes de Europa. Los organizadores de Jam Art han invitado a galerías de diferentes países y a artistas emergentes de todo el mundo a participar en el encuentro, que se llevará a cabo en el Pueblo Español del 19 al 23 de septiembre, los mismos días que Art Cologne.
No sólo las galerías internacionales asistirán a la primera Jam Art. Balears estará representada por SKL, Centre d'Art la Real, La Caja Blanca, Joanna Kunstmann, Addaya, Artlounge Projects, Espai d'Art y Artara, que ofrecerán sus nuevas propuestas. En total, 35 galerías de países como Alemania, Estados Unidos o Chile protagonizarán el encuentro. Entre ellas estarán ArtPort-Project y Douz&Mile, de Nueva York; Loop, Eva Bracke, Gillian Morris, Brot.und Spielke y Laura Mars Galerie, de Berlín; Cornelius Pleser y Jörg Heitsch, de Múnich, y Xpressns, de Hamburgo, entre otras.
Las revistas especializadas en arte contemporáneo también tendrán su espacio en la feria. El Publishers Lounge será el punto de encuentro para los editores especializados y los creativos, el lugar en el que podrán intercambiar conceptos e ideas para mejorar sus publicaciones, además de compartir informaciones. En otro espacio, el ArtPort, se presentará el vídeo publicitario Cool Stories, dedicado al calentamiento global y surgido de un intercambio artístico entre Nueva York y España.
Por otra parte, mucha de las galerías han incluido en sus propuestas proyectos especiales. De esta manera, el artista israelí Zvika Kantor montará en el Pueblo Español Shipshoe, una pieza de gran formato, mientras que el fotógrafo Martin Liebscher presentará una nueva pieza, Casino Esplanade.
Pero, ¿qué supondrá para Mallorca una feria como Jam Art? “Es una oportunidad”, asegura Eva Shakouri, de La Caja Blanca, una de las galerías palmesanas que participan en el evento. Para Shakouri, “es muy difícil para un artista y un galerista contemporáneos sobrevivir en la Isla”. La razón: “No hay suficientes clientes para que podamos vivir del arte”. De ahí la necesidad de salir fuera para promocionarse a través de ferias internacionales o de poner en marcha un evento de la dimensión de Art Cologne o Jam Art.
Aún así, en Mallorca nunca antes se había conseguido idear un proyecto de estas dimensiones a pesar de ser un destino turístico y de contar con un clima bastante propicio. Los motivos han sido muchos y diferentes, aunque la falta de consenso entre los diferentes agentes implicados no ha facilitado las cosas. “No nos hemos puesto de acuerdo antes, pero ahora sí. Todos los implicados en Jam Art queremos que la Isla se convierta en un foco de arte emergente en el que el mundo ponga sus ojos”, según Shakouri.
Jam Art también servirá para cambiar el concepto que la gente del mundillo artístico internacional tiene de la Isla. Muchos ven Mallorca como un destino de sol y playa, cuando, en realidad, “tiene un potencial enorme y muy buenos artistas contemporáneos”. Como dice Shakouri, Jam Art “es un proyecto más que una feria”. “Somos un grupo de artistas, comisarios y galeristas que queremos crear un movimiento en torno al arte emergente que se hace desde Balears”.
Para conseguir implicar a la sociedad isleña, el encuentro programará una serie de actividades paralelas como, por ejemplo, una Jam-Session, una presentación de libros de artistas realizados en vídeo y en directo, conciertos y sesiones de discjockeys.
El éxito o el fracaso de la feria dependerá de la respuesta de la sociedad balear y, sobre todo, de los coleccionistas que se trasladen hasta Mallorca para asistir a Art Cologne Palma y, también, a Jam Art. De esta manera, septiembre se convertirá en el mes artístico por excelencia si, tanto un encuentro como el otro, consiguen los objetivos marcados. Se necesitará tiempo para asentar las dos ferias, pero, si se consigue, la Isla podría convertirse en un punto de encuentro para el arte, tanto del que se hace en la actualidad como de aquel que protagonizará el mañana. Además, y como recuerda Shakouri, “las posibilidades a nivel económico son excepcionales”. “Si las dos ferias funcionan, podrían pasar por Palma un número muy elevado de visitantes”. Tal vez de esta manera Mallorca deje de ser conocida como un destino turístico basado en el concepto de sol y playa y empiece a mostrarse como un lugar donde el arte emergente tiene un papel destacado.